Nepal

Nala, Nepal

El devastador terremoto de Nepal supone un duro mazazo para uno de los países más pobres de Asia, inmerso desde hace una década en una eterna transición política y con una economía basada en la agricultura que podría resentirse fuertemente tras la tragedia.

Amavida comenzó su trabajo en Nepal tras los terremotos que asolaron el país en abril del 2015. Desde ese momento estuvimos en contacto con Ongs locales para hacer llegar la ayuda de forma directa tras la situación caótica y de crisis que se desató. Amavida realizó un primer envío de dinero para sufragar las necesidades básicas que tenían en aquel momento las familias tras haber perdido todo. Tiendas de campaña, ropa y alimentos se convirtieron en sus primeras necesidades ante la llegada de las lluvias por la estación del monzón.

En diciembre de 2015 el equipo de Amavida viajó con dinero recaudado en mano para comenzar la ayuda en campo. A nuestra llegada nos encontramos un país desolado, la mayor parte de la ayuda internacional no había llegado, y 8 meses después de la catástrofe todo seguía prácticamente igual. Nepal se había convertido en un país olvidado.

Nuestra contraparte local tiene su centro en Nala, a unos 40 km de Kathmandú y uno de los lugares bastante afectados por el seísmo.

La escuela, que acogía a 170 niños de diferentes aldeas de montaña quedó afectada y totalmente inutilizada tras la catástrofe. Además, el 80% de los niños perdieron sus casas y un 20% también a sus familias.